¿Qué es la radioterapia?
La radioterapia utiliza radiación cuidadosamente planificada para tratar el cáncer y determinadas enfermedades no oncológicas. Altera la capacidad de multiplicación de las células tratadas. Puede buscar la curación, reducir el riesgo de recaída, controlar una lesión o aliviar síntomas.
¿Cómo funciona?
La radiación actúa rompiendo las cadenas de ADN dentro de las células. Como las células tumorales suelen multiplicarse más rápidamente y tienen menor capacidad para reparar su propio material genético, tienden a sufrir daños más intensos y pueden perder la capacidad de seguir creciendo.
- Daño del ADN: cuando el ADN se ve afectado, la célula tumoral puede dejar de multiplicarse y, con el tiempo, morir.
- Eliminación natural: una vez dañadas, estas células son eliminadas gradualmente por las defensas del propio organismo.
- Protección de los tejidos normales: los tejidos sanos cercanos también pueden recibir cierta dosis, por lo que la planificación busca equilibrar beneficio y riesgo y limitar la exposición de órganos importantes.

¿Es lo mismo que la quimioterapia?
No. La radioterapia externa actúa principalmente en una región concreta, mientras que la mayoría de los tratamientos farmacológicos circulan por el organismo. En ocasiones se combinan.
¿Quedaré radiactivo?
La radioterapia externa no vuelve radiactiva a la persona. Normalmente puede convivir con niños, embarazadas y familiares después de cada sesión. Algunas modalidades de radiación interna requieren indicaciones de seguridad diferentes.
¿Cuántas sesiones hacen falta?
Algunos tratamientos se completan en una sesión y otros necesitan varios días o semanas. La cantidad depende del diagnóstico, el objetivo, la zona tratada y la seguridad; no refleja por sí sola la gravedad de la enfermedad.
¿Quién participa en la planificación?
El médico especialista en radioterapia, los profesionales de física médica y el equipo técnico definen conjuntamente las zonas, dosis, equipos y controles de seguridad. El objetivo puede ser curar o controlar la enfermedad, complementar una cirugía o aliviar síntomas; conviene conocerlo antes de empezar.