¿Por qué ocurren?

La radiación puede afectar tejidos sanos cercanos a la zona tratada. Las reacciones dependen de la dosis, la localización, la técnica, otros tratamientos y las características personales.

Efectos tempranos

Pueden aparecer cansancio y cambios cutáneos. Según la región, también pueden presentarse irritación de boca o garganta, molestias al tragar, náuseas, diarrea o síntomas urinarios. No todas las personas presentan estos problemas.

Piel y cuidados diarios

Limpie la zona suavemente y utilice productos recomendados por su equipo. Evite el roce y la exposición solar intensa sobre piel irritada. Consulte antes de iniciar suplementos, cremas o dietas especiales.

¿Cuándo mejoran?

Algunas reacciones alcanzan su máximo hacia el final de las sesiones o poco después y luego mejoran gradualmente. Ciertos efectos pueden persistir o aparecer más tarde.

Comunique los cambios

Avise si algún síntoma dificulta comer, hidratarse, dormir, caminar o mantener sus actividades. El equipo puede indicar medicamentos, rehabilitación y medidas de apoyo apropiadas.

Los síntomas dependen de la región tratada

En cabeza y cuello pueden cambiar la deglución y la saliva; en abdomen o pelvis, la digestión; y en tórax puede aparecer tos o dolor al tragar. Informe de los cambios que dificulten comer, beber, respirar o realizar sus actividades. También deben comentarse los riesgos de efectos tardíos.

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